Concesiones para el manejo del agua; el fracaso que sobrevive en América Latina

>“Nueva Sociedad”, es una publicación latinoamericana especializada en Ciencias Sociales que existe desde 1972 >>En una publicación titulada “La privatización de los servicios de agua y saneamiento en América Latina”, nos explica a detalle los objetivos reales del acelerado proceso de privatización del agua >>> Pero nos expone también que en Europa, debido al rotundo fracaso, se ha dado marcha atrás con el proceso, dejando a AL rezagada en el proceso

Carlos Calzado C.

CANCÚN, QUINTANA ROO.- En la entrega anterior del artículo titulado, “Rompe acuerdos Aguakan y abusa de la gente”, nos quedamos en cuestionar si realmente la concesionaria estaría entregando en los hogares y negocios agua POTABLE.

En el presente trabajo de investigación, partiremos de este supuesto, para seguir entonces con el tema de las concesiones del servicio de agua potable en el mundo, su fracaso y la lucha que se gesta justo ahora en América Latina para sacudirse una relación, a todas luces perniciosa para el ciudadano.

¿ES POTABLE EL AGUA QUE ENTREGA AGUAKAN?

Comencemos por definir qué es y de allí, revisemos lo que dice la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994, “Salud ambiental, agua para uso y consumo humano-límites permisibles de calidad y tratamientos a que debe someterse el agua para su potabilización”.

Potable, según el diccionario: “Potable es un adjetivo cuyo origen etimológico se halla en el latín potabilis. El término se refiere a aquello que está en condiciones de ser bebido sin que se produzcan consecuencias dañinas para la salud”.

Pero no es tan simple, existe una norma oficial, NOM-127-SSA1-1994; en los cuadros de texto habrá de encontrar a qué exactamente se refiere el término “potabilizar”; lo que trasciende, es que el “agua potable”, tendría que ser un líquido que podría usted servirse directo de la llave del grifo y beberla, sin temer por sus eventuales efectos nocivos.

EL CARBONATO DE CALCIO

Por sus características, el agua contenida en el Gran Acuífero Maya tiene, en exceso, carbonato de calcio. Esta sal inorgánica, en ingestas adecuadas, es auxiliar en el tratamiento de osteoporosis, hiperacidez, entre otros trastornos.

Pero en exceso provoca daños considerables a la salud como hipercalcemia que a la postre genera trastornos del ritmo cardiaco, así como un incremento de gastrina y generación de úlcera péptica; alcalosis y daño renal.

El exceso de calcio puede, además, obstruir venas y arterias. El agua que distribuye Aguakan, tiene tal concentración de calcio, que además del potencial daño que representa para la salud de los seres humanos, bloquea las tuberías de agua en casas y edificios.

¿Quiere usted hacer una prueba simple de los niveles de calcio en el agua “potable” que distribuye Aguakan?; tome un segmento de la tubería de agua de su casa que esté seca, córtela en dos extremos y trate de mirar al interior de la misma; lo que va a encontrar son calcificaciones en forma de piedras con la forma del tubo, los cuales se convierten en bloqueos que disminuyen la presión del agua.

Si una persona sana se expusiera a tomar diariamente esa agua, lo mínimo de lo que padecería, sería de formaciones de las llamadas “piedras” en los riñones y en el peor de los casos, obstrucción de arterias, variación del ritmo cardiaco y hasta la muerte por infarto. Es importante saber que el Carbonato de Calcio interactúa con varios medicamentos, por ejemplo, con el Captopril.

DUREZA DEL AGUA

La Norma Oficial Mexicana define los límites del CaCO3, de la siguiente forma: “Dureza total (como CaCO3)”; según la norma, el máximo permitido en el agua potable es de 500 mg/l, es decir, cada litro de agua no debe contener más de medio gramo de CaCO3.

La pregunta evidente sería: ¿podría aguantar el agua “potable” de Aguakan un análisis de laboratorio?; pero no el que disponga la empresa, evidentemente.

Pues debemos considerar que además del calcio, que sería el menos dañino de los elementos que podría contener el agua sin purificación, un agua no apta para el consumo podría contener sustancias tóxicas, cancerígenas, patógenos, virus o bacterias.

¿Sería capaz el empresario, Roberto Robles de beber su “agua potable” durante un periodo determinado?

LA CONCESIÓN NEOLIBERAL DEL SERVICIO DE AGUA POTABLE Y ALCANTARILLADO

El tema que obligó a los legisladores de los años noventa a modificar el artículo 115 Constitucional, se justificó “como la solución a la crisis de este sector, caracterizada, entre otros problemas, por la falta de cobertura de amplios sectores de la población, la calidad inadecuada de la prestación, la corrupción y la falta de inversión pública”.

Lo anterior se apunta en un trabajo titulado “La privatización de los servicios de agua y saneamiento en América Latina”, publicado en la revista especializada en temas de Ciencias Sociales, Nueva Sociedad .

Y responde de inmediato:

“Sin embargo, nuestro argumento es que la razón principal para la implementación de esas medidas no fue la búsqueda de soluciones a estos problemas, sino la aceptación acrítica de una política fundada en los principios y argumentos característicos de la ideología pro-privatización.

Esta política resurgió durante la década de 1980 e influyó en el diseño y la implementación de políticas públicas en forma global, incluidas aquellas relacionadas con los servicios de agua y saneamiento”.

Firmado por José Esteban Castro, el artículo postula, con base en investigaciones del autor:

“Aquí nos concentraremos en el fracaso de estas políticas en dos metas cruciales: la promesa de la inversión privada y la de reducir la pobreza y la desigualdad.

Uno de los argumentos centrales que se utilizan para promover las políticas de privatización en los servicios de agua y saneamiento es que contribuirían a «aliviar la presión sobre los presupuestos públicos mediante la provisión de inversión privada fresca» (Banco Mundial 1998, p. 1) y la atracción de «nuevas fuentes [privadas] de capital» (WSP-Pppiaf, pp. 8-10).

La evidencia obtenida en nuestra investigación, similar a la recogida por otros autores, revela que este objetivo no se ha cumplido…”

Trasciende saber que, el proceso privatizador del agua se dio en Europa, América, África y es América latina el último resquicio en el que La Hidra se aferra a subsistir con afirmaciones temerarias como “lo que nos costaría quitarles la concesión”.

Cuando es evidente que, tan sólo por incumplimientos, la administración pública no tendría que pagar un centavo; por el contrario, la empresa tendría que resarcir muchos daños.

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